Oppidum de Alcubillas
Alcubillas
Se estima que este yacimiento podría alcanzar los 8.000 metros cuadrados, a tenor de la dispersión de materiales en superficie y las prospecciones geofísicas realizadas.
En el área de este oppida se encuentra la llamada “Necrópolis del Toro”, un área cementerial monumentalizada oretana que se localiza en la margen septentrional del río Jabalón, junto a una importante vía de comunicación y a menos de 140 km del lugar de hallazgo del monumento turriforme de Pozo Moro (Albacete).
Pese a la escasa extensión investigada del yacimiento, se ha podido obtener una cronología relativa a finales del siglo VII a.n.e., hasta el V a.n.e., con material arqueológico que indica que fue una necrópolis de cremación, con horizonte cultural orientalizante.
Hasta la fecha, se han excavado 12 sepulturas en fosa, con material escultórico antropomorfo y zoomorfo, entre los que se encuentra el Toro de Alcubillas. Además de elementos que pueden considerarse exóticos e importados, como un escarabeo egipcio, correspondiente a una sepultura femenina, ungüentarios de pasta vítrea púnica, o una cratera ática de campana de figuras rojas.
El escarabeo fue encontrado en una urna que contenía los restos de una mujer, dentro de una sencilla tumba colectiva junto a otras dos urnas. Los análisis sugieren que la pieza fue depositada hacia mediados o finales del siglo VI a.C.
La revista científica Pyrenae,(Journal of Western Mediterranean Prehistory and Antiquity), vinculada a la Universidad de Barcelona, recoge el estudio del escarabeo egipcio fabricado entre los siglos VII y VI a.C y descubierto hace tiempo en la necrópolis de "El Toro", en Alcubillas, Ciudad Real. Este hallazgo destaca por ser un colgante de pasta vítrea que representa un escarabajo sagrado, con inscripciones jeroglíficas en su base que podrían vincularse a faraones de la dinastía XXVI Saíta. Este tipo de objeto no es común fuera de Egipto, lo que hace que su presencia en una tumba íbera sea notablemente intrigante. Aunque -según se señala en el informe- otros doce escarabeos y tres amuletos-sello que portan esta inscripción en su versión completa o defectiva, también muy similares a los ejemplares procedentes de Egipto, han sido documentados en diferentes lugares del Mediterráneo. Su dispersión muestra que en su mayoría proceden de asentamientos fenicio-púnicos, por lo que los especialistas consideran que serían comerciantes o personas de este ámbito cultural las que podrían haber traído esta pieza.
El escarabeo fue encontrado en una urna que contenía los restos de una mujer, dentro de una sencilla tumba colectiva junto a otras dos urnas. Los análisis sugieren que la pieza fue depositada hacia mediados o finales del siglo VI a.C. La mujer enterrada podría haber sido una egipcia o una íbera con suficiente poder adquisitivo para adquirir un objeto de prestigio como este, aunque su identidad exacta sigue siendo incierta.
El descubrimiento subraya la importancia de la necrópolis del Toro de Alcubillas como un sitio de gran relevancia histórica. La región, durante los siglos VI y V a.C., estaba habitada por un conjunto significativo de oppida íberos y era un centro de intercambio cultural y económico. Esto explica la presencia de otros objetos importados como cerámicas griegas y orfebrería fenicia, que también han sido hallados en el área.
Una red de importación muy antigua
Este hallazgo pone de manifiesto la amplia red comercial de la época, que facilitaba el intercambio de bienes entre culturas distantes. La presencia del escarabeo en una necrópolis íbera indica una conexión directa con Egipto, posiblemente a través de comerciantes fenicios y griegos. Este movimiento de bienes no solo refleja el comercio, sino también la influencia cultural y el prestigio asociado a ciertos objetos.
A pesar de la importancia del lugar, la necrópolis de Alcubillas ha enfrentado desafíos significativos en términos de protección y conservación. La actividad agrícola continuó en la zona hasta que Luis Benítez de Lugo, codirector del estudio, arrendó el terreno con sus propios recursos para protegerl. Gracias a estos esfuerzos, se pudieron realizar excavaciones y estudios detallados que revelaron la riqueza arqueológica del sitio.
La investigación la firman varios miembros de un equipo multidisciplinar compuesto por José Luis Fuentes, Luis Benítez de Lugo Enrich, María José López Grande, Paquita Velázquez, María Benito, Pilar Mata, Alexandra Muñoz, Victoria Peña y Alfredo Mederos.
Bibliografía
- Universidad Complutense de Madrid. El Toro. https://www.ucm.es/eltoro/
- Modelo de una escultura zoomorfa procedente de la Necrópolis del Toro en Alcubillas (Ciudad Real), creado por OPPIDA. Disponible en Sketchfab: https://sketchfab.com/3Doppida/collections/necropolis-del-toro-alcubillas-38c4e485a1e249c788105a9e70da9d55.
- Modelo de un escarabeo egipcio procedente de la Necrópolis de El Toro (Alcubillas, Ciudad Real), creado por el Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico de la Universidad Autónoma de Madrid (SECYR-UAM). Disponible en Sketchfab: https://skfb.ly/oLQ6u.


