El Monumento de Semana Santa de Villahermosa
Villahermosa
En la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en Villahermosa (Ciudad Real), se conserva un excepcional Monumento de Semana Santa: un gran retablo efímero compuesto por bastidores y lienzos pintados que se instalaban para los oficios del Jueves Santo y envolvían la Reserva Eucarística. Nacido en el clima devocional de la Contrarreforma, combina el manierismo tardío con la teatralidad barroca de las “arquitecturas fingidas”: columnas, balcones y arcos en perspectiva que, como si fuesen bambalinas de teatro, construyen un espacio ilusorio ante el altar y guían la mirada del fiel hacia el centro del misterio. El programa iconográfico recorre episodios de la Pasión —Oración en el Huerto, Ecce Homo, Flagelación, Despojo de vestiduras, Última Cena, Lavatorio—, concebidos con un lenguaje directo y pedagógico para propiciar un diálogo íntimo entre la imagen y el espectador. Su carácter desmontable, la secuencia de planos y la profundidad lograda con recursos pictóricos revelan un notable dominio de la escenografía sacra.









