Pinturas del Retablo de Nuestra Señora de Luciana
Terrinches
Será hacia el siglo XVI cuando llegue el Renacimiento a la comarca, coincidiendo con el auge económico y con el paso del maestrazgo de las Ordenes Militares a la Corona. Por otro lado, hacia 1520, regresará a su tierra natal desde Italia Fernando Yáñez de Almedina, discípulo e introductor de la escuela leonardesca en la Península Ibérica.
De la escuela fundada por Yáñez, son las pinturas del Retablo de Nuestra Señora de Luciana, en Terrinches, un ejemplo de como la constante serenidad y el degradado de color, típicos de Leonardo, son plasmados en la pintura regional.
Este retablo consta de banco de dos cuerpos y tres calles, con ático, aletas y remate, así como de 8 tablas pintadas y escultura en bajorrelieve, donde predominan los motivos vegetales y geométricos.
Originalmente los motivos ornamentales de la arquitectura que encuadra estas pinturas combinan tonos blancos, gris verdoso, rojo y verde aguamarina, enriquecidos por zonas con pan de oro.
Se ha de apuntar, que al restaurar el edificio donde esta obra se encuentra, se descubrieron en su interior restos de pinturas murales que han quedado visibles en la actualidad.
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LUCIANA:
La Ermita de Nuestra Señora de Luciana es un pequeño Santuario situado dentro del término de Terrinches (C. Real), a unos 800 m. al Oeste del núcleo urbano. De origen antiguo, fue reedificada entre los años 1484-1525 a expensas del Conde de Osorno, por entonces Comendador Mayor de Castilla.
De planta rectangular con la capilla mayor de bóveda de crucería, estilo tardogótico, construida por el maestro Ruy González del Corral en la primera mitad del siglo XVI. En la segunda mitad del quinientos se reformó el cuerpo, levantando varias filas de arcos diafragma apuntados, sobre los que descansaba originalmente una cubierta de madera de pino. En esta fase contaba ya con portal, puerta principal de cantería labrada y unas pequeñas estancias para el santero.
En estos últimos años del siglo XVII y comienzo del siglo XVIII, el santuario cambió su cubierta de madera por otra de medio cañón con lunetos construyéndose también el camarín de la virgen detrás del presbiterio. Probablemente en esta misma época pertenece gran parte de los repintes que sufrió el retablo destacando la transformación de los símbolos del remate (Cruz de Santiago/Ave María), revalorizándose la temática Mariana.
DESCRIPCIÓN DEL RETABLO:
Retablo renacentista, cronológicamente debe situarse entre los años 1535 y 1549, fecha esta última en la que ya este documentado su asentamiento en el santuario. Realizado probablemente por un maestro castellano, conocedor de los avances estilísticos conectados con las formas renacentistas, cercano a las escuelas de Guadalajara y Cuenca (Dinastía de los Gómez). En esta influencia destaca el sentido monumental en el tratamiento de las figuras, la aproximación a los cánones vitruvianos, las poses elegantes e idealizadas, así como una tímida idealización, claros ecos procedentes de los maestros italianos.
Sin embargo, todavía pueden observarse claros rasgos conservadores, conectados con la tradición tardomedieval representada por Juan de Borgoña y Pedro Berruguete, tendencia propia de las escuelas manchegas de maestros canteros y escultores durante toda la primera mitad del siglo XVI. Así se explica la recurrencia a los paneles de fondo, a los grutescos, a la preferencia del oro, o las dudas en el tratamiento de la perspectiva, acusándose una falta de integración entre las figuras y los fondos.
DESCRIPCIÓN ICONOGRAFICA:
El retablo consta de banco o "predella", dos cuerpos, tres calles, ático, aletas y remate, combinando la pintura al temple mixto en sus ocho tablas, y la escultura en bajo relieve, el los encasamientos, entre cuerpos guardapolvo y remate, con pilastras de basas sencillas, fustes y capiteles enriquecidos con grutescos en relieve. Predominan los motivos vegetales y geométricos (ovos, palmetas, dardos). Originalmente los motivos ornamentales de la arquitectura que encuadra las mencionadas pinturas, combinaban los tonos blancos, gris-verdoso, rojo y verde agua marina enriquecidos por zonas con pan de oro sobre bol rojo.
Iconográficamente el retablo desarrolla el tema de la Redención.
Restaurado entre los años 1991 y 1996 por la Escuela de Conservación y Restauración de Bienes Culturales dependiente del Ministerio de Educación y Cultura siendo restaurado por Doña María Cristina Centenera García.
Bibliografía
- Los 23 del Campo de Montiel. (n.d.). Ermita Nuestra Señora de Luciana, Terrinches. https://www.los23delcampodemontiel.com/Terrinches/Ermita%20Nuestra%20Se%C3%B1ora%20de%20Luciana,%20Terrinches.html
- Ayuntamiento de Terrinches. (n.d.). Ermita Nuestra Señora de Luciana. https://terrinches.com/turismo/que-visitar/ermita-nuestra-senora-de-luciana/









