Plaza del rasillo de la Mancha

San Carlos del Valle

Con el discurrir del tiempo la estética urbana de San Carlos se fue transformando paulatinamente debido al empleo de nuevos materiales, nuevas necesidades funcionales y, como no, unos nuevos gustos y modas.

Un buen ejemplo de edificio burgués de mediados del siglo pasado lo encontramos en la Plaza del Rasillo de La Mancha, donde se intenta aunar la estética neoclásica (frontones partidos, líneas limpias en fachada armonizada, etc.) con un cierto gusto racionalista. Todo ello con el fin de buscar un confort hasta ahora ausente en la vivienda carolina, con la apertura de nuevos espacios. Entre los que destaca el jardín lateral de la plaza, un ejemplo de la época de refinamiento y cierto buen gusto, que cuenta con múltiples ejemplos en el ámbito provincial.
Esta evolución propuesta, llegó con el tiempo a ocasionar la expansión, en el siglo XX, del Casco Urbano, siguiendo dos ejes claramente definidos, pero siempre en retícula.